PRÓLOGO
La Historia de Radio ECCA que sigue a esta página primera
está llena de pequeñas narraciones, de historias
sueltas.
El género narrativo es el usado para contar las grandes
gestas de los pueblos, desde los griegos (Ilíada) a los
romanos (Eneida), desde el despertar de España (Cantar
del Mío Cid) hasta el de Francia (Canción de Rolando).
Incluso los Evangelios usan el género narrativo, ensartando
un conjunto de historias de milagros y de parábolas para
transmitir el profundo y sublime mensaje inefable de Jesús
de Nazaret, el Hijo de Dios. Estos grandes relatos históricos
entran de lleno en los hechos –comienzan in medias res,
con las cosas ya empezadas-, en lugar de extenderse en descripciones
y exposiciones difíciles o imposibles.
Las historias elegidas por Lucas López, para transmitir
todo lo que ha escuchado y recibido en sus diálogos con
las personas que aún viven y que protagonizaron el comienzo
y el primer desarrollo de Radio ECCA, tienen un pretendido valor
simbólico. Salen muchos nombres propios, se reconstruyen
algunas escenas históricas, se inventan situaciones para
transmitir emociones y vivencias, se acude a la narración
de anécdotas sueltas ante la dificultad o la imposibilidad
de reconstruir la historia completa de una institución
aún viva y creciente, con la gran mayoría de sus
principales protagonistas también todavía vivos.
La mención de nombres propios, la reconstrucción
de situaciones, las alusiones a lo concreto, cuando los personajes
todavía están vivos y no existe aún suficiente
perspectiva histórica, resulta siempre una tarea extremadamente
peligrosa, pues siempre habrá alguien que echará
de menos detalles para él más importantes que los
que se aportan o que considerará que las referencias personales
que se hacen son insuficientes o, por el contrario, excesivas.
Con todo, el hecho de que Lucas López, que ha seleccionado
y escrito estas historias, no las haya vivido personalmente, por
llevar sólo pocos años trabajando en ECCA, estimo
que no ha de considerarse como un inconveniente, sino más
bien como una ventaja.
Al protagonista de los hechos le cuesta más alejarse de
los mismos y adquirir objetividad ante ellos que al que, sin haberlos
vivido, se acerca al hecho noticiable, con deseo sincero de informar
sobre lo que a otros interesa. Según mi modesta opinión,
el resultado de la investigación y de los interrogatorios
a los que Lucas nos ha sometido a los que anduvimos personalmente
metidos en los hechos que él cuenta, el manojo de anécdotas
que se contienen en este libro, ofrece una imagen suficientemente
veraz sobre lo que han sido estos primeros cuarenta años
de Radio ECCA.
Las anécdotas, con todo, nos han de conducir a la categoría.
Las historias que siguen a continuación nos han de ayudar
a descubrir lo que en ellas se quiere simbolizar. El alumnado
actual y pasado de Radio ECCA, los muchos amigos y amigas que
Radio ECCA ha ido cosechando a lo largo de sus cuarenta años
de vida y que podrán llegar a leer este libro, sabrán
sin duda reconocer en estas historias el espíritu que las
anima, el deseo de servicio que ha estado siempre latente en todas
las actuaciones de Radio ECCA. Los que lean este libro desde fuera,
sin conocer directamente la realidad de Radio ECCA, deberán
intentar descubrir detrás de las anécdotas y las
situaciones reconstruidas el afán y la pasión que
los personajes descritos pusieron en todas sus actuaciones.
Detrás de todas las historias narrada está siempre
Radio ECCA, una institución que ha logrado sintetizar en
una única realidad, la Emisora que enseña, el amor
de los que en ella han trabajado, desde dentro, y el amor mucho
más grande y colectivo, desde fuera, de los que la han
convertido en algo suyo y meritorio para todos. Esto es lo que
da valor y sentido a las anécdotas que invito a todos a
leer a continuación.
Luís Espina Cepeda