INTRODUCCIÓN
La experiencia de escribir con la finalidad de hacer llegar mi
opinión, mis ideas, a la gente más allá de
mi entorno familiar y amistades, surge con la puesta en marcha
de un proyecto de comunicación que desarrolló el
PSC-PSOE en el municipio de Agaete en la década de los
90 del siglo pasado y en el que tuve la oportunidad de colaborar.
Aquel boletín informativo llamado «Agayte»
supuso una continuidad del compromiso social que, de manera voluntaria,
venía ejerciendo desde mucho antes al igual que tantas
personas de mi generación y de las que me precedieron.
Los relatos de las personas mayores y mis propias vivencias dieron
como resultado una serie de artículos de costumbres que
reflejaban el quehacer de un pueblo y en los que, de una u otra
manera, muchos lectores, cuando no actores de aquellas narraciones,
se veían reflejados. Sus comentarios me animaron a seguir
indagando en costumbres y tradiciones algunas ya perdidas desde
entonces.
El devenir de la política local hizo que durante el mandato
1999-2003 ejerciera de concejal por el PSC-PSOE en la Corporación
municipal, lo que me brindó la posibilidad no sólo
de seguir viviendo y sintiendo el día a día del
pueblo que me vio nacer, sino de escribir con otra perspectiva
más crítica en el ejercicio de las obligaciones
contraídas para con la ciudadanía, que es la que
nos elige para dar solución a sus problemas desde el ejercicio
responsable de la acción política.
Son de esa etapa los artículos que recogen mi preocupación
por la sostenibilidad del territorio y la conservación
del patrimonio, como síntesis de los valores medioambientales
y culturales que impregnan mi forma de pensar y sentir; siendo
también de esa misma etapa los primeros escritos sobre
el ritual de la Rama, publicados en los periódicos «La
Provincia» y «Canarias 7», medios con los que
desde entonces mantengo una buena relación. A las direcciones
de ambos y a sus profesionales agradezco la prestancia que adquieren
los escritos convertidos en reportajes, después de haber
sido sometidos a la maquetación y despiece y añadidas
las fotos que siempre me proporciona mi amigo de toda la vida
Pepe Juan del Rosario, sorprendiéndome yo el primero; y
es que no hay nada como unos grandes profesionales con muchas
horas de oficio.
...continua
José Antonio Godoy Rodríguez