
Si analizamos los contenidos de esta acción formativa o cualquier manual
que haga referencia a los malos tratos y abusos sexuales a menores, nadie
puede quedar indiferente. Parece incomprensible que hoy en día se puedan
dar estos casos, con una frecuencia mayor a la que cabe imaginar. Es más,
hay crencias erróneas que sitúan la incidencia de estas conductas sólo en
contextos sociales de riesgo, en la que los padres y las madres carecen
de formación suficiente como para saber tratar adecuadamente a los hijos
e hijas. Un buen trato que requiera una atención personalizada, basada en
el apoyo no sólo instrumental, sino emocional, además de dispensar el cuidado
necesario y adecuado a la edad de los/as menores. Desgraciadamente, como
veremos a lo largo de este curso, el maltrato a la infancia no está asociado
sólo a las clases más desfavorecidas, está mucho más generalizado, y esto
es lo que hace que este problema afecte a toda la sociedad. Que hay menores
que son víctimas de personas adultas, es una realidad; que estos/as menores
que sufren malos tratos o abusos sexuales, ven afectada su educación y desarrollo,
nadie lo duda.
Por ello, en los últimos años, los países desarrollados han hecho una gran
esfuerzo para reducir al máximo y evitar la existencia de menores que no
reciben los cuidados y la atención necesaria. De ahí, que el mayor logro
de la humanidad sea el de asumir el deber colectivo de proteger a los/as
ciudadanos/as más vulnerables.
El propósito de este curso, es dotar, a los/as profesionales que intervienen
en la infancia y adolescencia (agentes educativos, sociales, sanitarios),
de recursos para el conocimiento, diagnóstico y detección, así como el uso
de los protocolos y hojas de notificación de los malos tratos y abusos sexuales
a menores.