
Vivimos en una sociedad utilitaria. Nunca la frase "el tiempo es oro"
ha sonado de modo más metálico y redondo. Decimos "esto sirve"
porque produce y "aquello no sirve" porque no es rentable. Bajo
esta óptica, casi es una osadía plantear el estudio de una lengua de las
llamadas minoritarias, a través de un sistema de educación a distancia.
¿Porqué entonces este método? Porque seguimos creyendo tenazmente que lo
diverso enriquece frente a lo uniforme, que aprender varias lenguas ayudará
a comunicar más y mejor con otros pueblos, que abrir fronteras siempre favorecerá
la apertura de mentes y también, ¿por qué no?, porque amamos la lengua que
enseñamos y porque pretendemos que, con nosotros, si tienen la constancia
y el entusiasmo imprescindibles para la adquisición de cualquier saber,
también la amen ustedes.
Esta experiencia, se plantea a través de un enredo que busca una salida,
una trama donde todo parece complicarse, una intriga ajena de la que nos
podemos apropiar. El desenlace, como este curso, está en sus manos.