Tan solo tenemos que echar un vistazo a nuestro
alrededor para darnos cuenta de la importancia que este idioma
ejerce en nuestra sociedad: la enseñanza obligatoria en
los centros educativos; la influencia de términos sajones,
o la simple existencia de su conocimiento para la obtención
de un trabajo, son pruebas contundentes de su importancia.
Sin embargo, no debemos pensar únicamente en las exigencias
que la sociedad establece sino, y sobre todo, en la satisfacción
personal que puede proporcionar el comunicarse con gran cantidad
de personas, así como el apreciar obras literarias, cinematográficas
y musicales en su versión original.
Disfrutemos de las satisfacciones que el aprendizaje de un idioma,
tan universalmente difundido, puede ofrecernos. |